La presente propuesta se elabora con el objetivo de promover una perspectiva que permita repensar-nos y posicionar-nos más allá de la escuela como actores sociales en el marco de las transformaciones culturales, políticas y sociales que se plantean hoy en nuestro país y en el mundo contemporáneo.
En esta perspectiva, como ciudadanos y como educadores de futuros profesionales docentes, el punto de partida está en las concepciones sobre la diferencia y la necesidad de revisar nuestras representaciones sociales. Las nuevas formas de estructuración de la subjetividad se configuran en contextos de profundas modificaciones donde la familia, las formas de construcción de la alteridad, los medios de comunicación, las formas del consumo, los cambios en el mundo del trabajo, la relación con la ley, las formas que asume la violencia, la sexualidad, las cuestiones de género y otros, presentan aspectos inéditos. La globalización económica, social y cultural, las migraciones crecientes, la creación de culturas colectivas globales a través de los medios de comunicación de masas y de la Internet traen aparejada, quizás como nunca antes en la historia humana, la convivencia de grupos diversos.
Asumir que el futuro no está determinado, es el viaje que tenemos que continuar, construir e inventar potenciando las posibilidades, porque la democracia exige que el futuro, como espacio de libertad dependa de las voluntades de los sujetos, quienes –con mayor o menor margen de incidencia y legitimidad- nos asumamos como actores políticos en este proceso.